Iberdrola el mejor y más inexistente servicio atención al cliente

En una carta con referencia 87xx9x,  I-DE REDES ELÉCTRICAS ESPAÑOLAS me informa que se realizó una visita a la instalación, lo que viene a ser mi contador.

En esta fructuosa vista, a la que no fui convocado ni yo ni autoridad alguna, se detecta (según ellos de forma unilateral) una avería en el Equipo de Medida de la vivienda.

En definitiva, la compañía alega que el contador no registra el total de consumo realizado, yo no he sabido donde está en 20 años, y que la valoración de la energía pendiente de facturar equivale a 8 veces su consumo medio anual.

Yo les comunico que es del todo normal, porque durante el periodo que me reclaman me encontraba en una segunda vivienda en la que se concentran la mayor parte de los consumos por la instalación de un sistema fotovoltaico. Les informo además de que la vivienda tiene y ha tenido el cuadro eléctrico desenchufado la mayor parte del tiempo reclamado, sin por ello dejar de ser mi vivienda habitual. Que el consumo hasta el inicio del curso, en septiembre, es y será con total seguridad 8 veces inferior al periodo de referencia.

Les solicito que puesto que alegan una avería, de la que ellos son responsables,  se me proporcione el mismo contador o pieza que “afirman” estar averiada para una peritación, sería lo más justo. Realizo la petición a través de sus canales.

El servicio de atención al cliente, proporciona por una parte un teléfono de ayuda y por otra un correo electrónico. La atención telefónica, eso sí grabada a fuego, resulta inútil me explica un amable recepcionista que ellos son como “la Agencia Tributaria”. A lo que yo respondo que es cierto pero “low cost”, es decir con una “subcontrata” de vete a saber quién y dónde y no por un funcionario del Estado. En fin, que cansado de respuestas evasivas le pregunto si tiene algún poder de decisión en este ámbito u otro a lo que se sincera diciendo que “no”. Mi gozo en un pozo, amablemente me despide tras comprender la inutilidad de la conversación remitiéndome a su correo electrónico.

Allí que me dirijo, presento un escrito alegando que no hay error en el contador, en resumen que es simplemente su avaricia por haber visto reducido el consumo súbitamente. Aquí sigo esperando, que el pobre “recepcionista” que no tiene poder de decisión tenga la decencia de leerlo y me remita, con suerte un escrito con el artículo 96 del Real Decreto 1955/2000 (Comprobación de los equipos de medida y control). Por ello, sin duda puedo afirmar que a fecha de hoy, bajo mi humilde opinión no sea que encime suelten sobre mí su maquinaria, Iberdrola dispone del mejor y más inexistente servicio atención al cliente.

Por eso, mis queridos y queridas estudiantes después de 22 años con Iberdrola sin un solo incidente me preparo para huir hacia otros suministradores. El monopolio ejercido por esta gran empresa le concede una posición privilegiada en la que nosotros somos la parte débil, pero con nuestro dinero votamos y yo votaré.

Deja un comentario